sábado, 26 de mayo de 2012

Ensayo "El laberinto de la soledad"

El pachugo y otros extremos
A nosotros como personas se nos olvida lo que es vivir por lo general esto sucede a las personas más mayores por que se olvidan el convivir con los amigos, salir a fiestas, disfrutar un momento de la vida y todo esto a causa del trabajo. Esto no sucede con los adolecentes  porque siempre nos la vivimos jugando, vacilando acerca de la vida y por tal motivo no llegamos a comprender porque eso pasa con la gente mayor hasta que nos llegue el turno de experimentar esto cuando crezcamos.
. La singularidad de ser —pura sensación en el niño— se transforma en problema y pregunta, en conciencia interrogante.
Es cuando empezamos a interrogarnos, como podremos llegar a realizarnos como personas, esto es provocado por las diversas situaciones que hay a nuestro alrededor. Esto nos causa una enorme desconfianza de acerca de nuestras capacidades como personas.
Pero así como el adolescente no puede olvidarse de sí mismo —pues apenas lo consigue deja de serlo— nosotros no podemos sustraernos a la necesidad de interrogarnos y contemplarnos.
Nosotros como personas tenemos la necesidad de interrogarnos sobre las cosas, de si las podemos realizar. Siempre estará esa necesidad. Tal vez ahorita no sepamos la respuesta ni dentro de muchos años aun pero esto nos generara nuevas interrogantes en nuestra vida.
Cada persona a través de todas nuestras interrogantes formamos lo que es nuestro ser.
Tal vez sea más fácil cuando dejemos de ser adolecentes porque ya sabremos más acerca de lo que es la vida y tal vez por esa razón aun no tomemos a la vida con seriedad y todo lo tomemos a juego, pero esto también nos ayudara para saber quiénes somos y para poder formar nuestra propia esencia con las respuestas adecuadas a cada pregunta que nos realizamos en algún momento de la vida. Esto es lo que nos hace ser únicos es nuestra esencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario